Embarazo y sexo: por qué muchas parejas pierden el deseo y cómo solucionarlo

Fuente: U.S. National Library of Medicine
Embarazo y sexo: por qué muchas parejas pierden el deseo y cómo solucionarlo
Foto: StockSnap / Pixabay

Cuando una mujer espera un hijo, el sexo a menudo pasa a un segundo plano. La barriga estorba, las hormonas están alteradas, el cansancio se acumula. Pero resulta que no se trata solo de fisiología. Nuestra actitud hacia el sexo durante el embarazo juega un papel enorme. Científicos de Irán encuestaron a 240 mujeres embarazadas y a sus maridos para entender cómo se relacionan los pensamientos sobre el sexo con la vida íntima real. Los resultados sorprendieron incluso a los investigadores.

Cifras que invitan a reflexionar

Casi dos tercios de las futuras madres (65%) admitieron tener problemas sexuales. Entre los hombres, este porcentaje es mucho menor, alrededor del 16%. Pero lo más interesante: cuanto más positiva es la actitud de la persona hacia el sexo durante el embarazo, mejor le va en ello. Esto funciona tanto para mujeres como para hombres. Es decir, nuestra disposición no es solo emoción, sino un factor real que influye en la calidad de la vida íntima.

Cómo los pensamientos controlan el cuerpo

Los autores del trabajo utilizaron cuestionarios especiales para evaluar la actitud hacia el sexo y la función sexual. Resultó que la relación entre estos indicadores es directa y fuerte. Si los futuros padres consideran que el sexo durante el embarazo es normal y beneficioso, tienen menos problemas. En cambio, aquellos que se sienten avergonzados, temen hacer daño al bebé o piensan que "no se debe", enfrentan más dificultades.

Qué más influye en la vida íntima

Los científicos también descubrieron que la función sexual está influenciada por la satisfacción con el matrimonio y el trabajo. Las parejas que están contentas con su relación y no experimentan estrés laboral se sienten mejor también en la cama. La edad, la educación y los ingresos no juegan un papel especial. Así que no se trata de cuántos años tienes ni de cuánto ganas, sino de cómo te relacionas con tu pareja y con la situación en sí.

¿Merece la pena hablarlo con el médico?

Los investigadores consideran que hablar con un ginecólogo o matrona puede hacer maravillas. Cuando el especialista explica que el sexo en un embarazo que transcurre con normalidad es seguro e incluso beneficioso, los miedos desaparecen. Y con ellos, también los problemas. Si esperas un hijo y sientes que la vida íntima ha decaído, no te calles. Pregunta a tu médico si tienes alguna contraindicación. Si no la hay, relájate y disfruta. Tu cuerpo y tu pareja te lo agradecerán.

Conclusión principal

El estudio no dice que todos los problemas se resuelvan solo con pensamientos. Pero la actitud es algo que podemos cambiar nosotros mismos. Habla con tu pareja, comenta tus miedos y deseos. Quizás a ambos os resulte más fácil, y el sexo vuelva a ser una fuente de alegría, no de tensión.

El material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.

Material original: Relationship Between Sexual Attitude and Sexual Function Among Iranian Women and Men During Pregnancy: A Cross-Sectional Study. — U.S. National Library of Medicine