Cómo saber que ya no sois amantes, sino compañeros de piso

Fuente: Scarleteen
Cómo saber que ya no sois amantes, sino compañeros de piso
Foto: StockSnap / Pixabay

Imagina: llevas varios años con tu pareja y el sexo ha desaparecido. Al principio pensabas que era algo temporal — cansancio, trabajo, estrés. Pero pasa un mes, dos, medio año... y te sorprendes a ti mismo pensando que no recuerdas cuándo fue la última vez que estuvisteis íntimamente. ¿Te suena? Entonces este artículo es para ti.

Cuando la relación deja de ser sexual

No hay una señal universal que diga con certeza: esto se acabó. Pero hay varias alarmas. Por ejemplo, tú o tu pareja habéis dejado de tomar la iniciativa — o uno siempre quiere y el otro siempre rechaza. O el sexo se ha convertido en un tema que ambos evitáis. O sientes que sois más amigos o compañeros de piso que amantes. Si ya no percibes deseo por parte de tu pareja (o tú mismo no lo sientes), si la intimidad ocurre solo por obligación o alguien solo piensa en su propio placer — esas también son señales.

Pero el indicador más fiable es tu propia sensación. Si te parece que la relación ha dejado de ser sexual, lo más probable es que así sea.

¿Por qué ocurre?

Las relaciones cambian — es normal. A veces el sexo nunca llegó a arrancar del todo, porque cada uno imaginaba algo distinto o alguien no se atrevía a expresar sus deseos. Y otras veces la pasión se apaga después de haber sido intensa. Las causas pueden ser diversas: conflictos sin resolver, rencores, pérdida del deseo, sentimientos que cambian. O la simple sobrecarga digital: los estudios muestran que estar constantemente pendiente del móvil y las redes sociales reduce tanto la excitación como el deseo. Además, muchos simplemente no tienen costumbre de dedicar tiempo al sexo — y eso también distancia.

Puede ocurrir que alguien esté atravesando estrés, depresión, un trauma o problemas médicos — y eso mata la libido. O que la pareja sea sexualmente incompatible y la pasión se sostuviera inicialmente en la tensión, no en la cercanía.

Le puede pasar a cualquiera

Es importante entender: la falta de sexo no siempre es culpa de alguien. A veces ambos pensaban que querían lo mismo y luego descubrieron que no. O los sentimientos cambiaron en los dos. O sucedió un trauma que afectó a ambos. La depresión, el estrés, la presión — todo eso puede apagar el deseo en cualquiera.

Y aunque pueda parecer que "simplemente cambió de opinión sobre el sexo" es una tontería, en realidad duele mucho. El rechazo sexual se vive con dureza. Y si eres tú quien ya no quiere, también puedes sentirte mal por hacer daño a tu pareja. Cuando la pasión se apaga, a menudo se percibe como una pérdida.

¿Qué hacer?

En primer lugar, deja de culparte. El sexo está rodeado en nuestra sociedad de tantos mitos y expectativas que es fácil sentirse un fracasado. Pero lo que ha ocurrido en una relación no significa que vaya a ocurrir en todas.

En segundo lugar, hablad. Con honestidad, sin reproches. Tratad de entender qué ha cambiado y qué queréis ambos. Puede que necesitéis acudir a un especialista — un sexólogo o un psicoterapeuta. Si la causa es el estrés o la depresión, ayudará el trabajo con un psicólogo. Si son problemas médicos — al médico.

En tercer lugar, recuerda: si sientes que la relación ha dejado de ser sexual, eso ya es motivo suficiente para hablar. No ignores tus sensaciones. Y no tengas miedo de buscar ayuda.

El material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.

Material original: When is a Sexual Relationship...Not a Sexual Relationship Anymore? — Scarleteen