Miomas uterinos y sexo: por qué los médicos callan y usted sufre

Fuente: U.S. National Library of Medicine
Miomas uterinos y sexo: por qué los médicos callan y usted sufre
Foto: TungArt7 / Pixabay

¿Ha notado que el sexo ha dejado de ser placentero y que las visitas al ginecólogo terminan con el clásico «tiene un mioma, pero no es grave»? Los médicos tienen razón: el mioma es un tumor benigno y, en la mayoría de los casos, no es peligroso. Pero hay un matiz: puede arruinar su vida sexual, y por alguna razón se suele guardar silencio al respecto.

En una nueva revisión, los científicos han sacado a la luz un tema que suele evitarse: cómo afecta el mioma a las relaciones y al sexo. Resulta que las mujeres con este diagnóstico a menudo experimentan dolor durante la intimidad, pierden el deseo y el orgasmo se convierte en un sueño casi inalcanzable. Y no se trata solo de molestias físicas, sino también de presión psicológica.

Por qué el mioma arruina el sexo: tres razones principales

En primer lugar, el propio tumor puede causar dolor durante la penetración, lo que se denomina dispareunia. Imagine: en lugar de placer, siente molestias que aumentan con cada vez. En segundo lugar, el mioma suele provocar menstruaciones abundantes y dolorosas, lo que conduce a la anemia. Es comprensible que no haya libido cuando no hay fuerzas ni para trabajar, y mucho menos para hazañas en la cama.

Pero lo más insidioso es el aspecto psicológico. Las mujeres con miomas a menudo temen el dolor de antemano, se avergüenzan de su cuerpo (especialmente si el abdomen está aumentado), y esto convierte el sexo en una fuente de estrés, no de placer. La baja autoestima y la ansiedad son lo que realmente mata el deseo, incluso si físicamente no está todo tan mal.

La cirugía no siempre es una panacea

Es lógico suponer: se extirpa el mioma y el problema está resuelto. A menudo es así: el dolor desaparece y el deseo regresa. Pero no se apresure a alegrarse: los resultados dependen del método quirúrgico. Si el cirujano ha dañado las terminaciones nerviosas, pueden surgir nuevos problemas de sensibilidad y excitación. Por eso es tan importante elegir la clínica y el médico, y no confiar en el primero que aparezca.

Qué hacer para recuperar el placer sexual

Primero, arme de valor y hable con su ginecólogo con claridad. No sea tímida para decir: «¿Sabe? Me preocupa cómo afecta el mioma a mi vida sexual». Muchos médicos simplemente no hacen esas preguntas, pero si usted las plantea, estarán obligados a responder. Los especialistas recomiendan utilizar cuestionarios específicos para evaluar la salud sexual: ayudan a identificar el problema del que usted calla.

Segundo, no se quede a solas con el problema. Un psicólogo o sexólogo le ayudará a superar el miedo y la ansiedad que a menudo persisten incluso tras una cirugía exitosa. Y recuerde: el mioma no es una sentencia. Muchas mujeres con este diagnóstico tienen una vida sexual plena, especialmente si han encontrado el enfoque adecuado al tratamiento y no se avergüenzan de hablar de sus sensaciones.

Lo principal que debe sacar de esta revisión es: no está sola, y el problema no está en usted, sino en que se acostumbra a callar al respecto. Dé el primer paso y, quizás, su próxima visita al médico lo cambie todo.

El material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.

Material original: Uterine fibroids and their role in sexual disorders in women - a mini-review and opinion on an important but marginalized problem. — U.S. National Library of Medicine